Era un día normal, el Sol había salido, el termómetro no bajaba de 37 grados, los pájaros cantaban en el bar de enfrente, #ElDelQuinto pegaba golpes acompasados en nuestro suelo (su techo) y nosotros, por supuesto, seguíamos intentando luchar por nuestras vidas un día más.
Imobilis, tras sobrevivir al intento de asesinato por gas de Pr0nbornoz, había decidido tomarse unas vacaciones cortas para volver a la estabilidad mental normalizada.
Yo estaba solo y tenia miedo, así que decidí pasar la mayor parte del tiempo en mi cuarto para minimizar riesgos mortales. Lo que yo no sabía es que si uno no va a Pr0nbornoz, Pronbornoz va al uno XD.
Serían las 15:00 aproximádamente, golpe del vecino arriba, golpe del vecino abajo. A esa hora me vi obligado a dejar mi cuarto para obtener algo de sustento alimenticio y, por supuesto, Él ya lo había preparado todo.
Me hice la comida de todos los días “Rape al hielo confitado en aceite de aceitunas” (es decir, pescado congelado y un tarro de aceitunas al lado) y la cargué en la bandeja junto a un vaso de cristal, un cuchillo y un tenedor. Todo parecía ir bien… insensato de mi.
Miré a ambos lados del pasillo antes de salir. “Todo despejado” - pensé. Y cuando puse el primer pie en el pasillo mi mundo se vino abajo, y con mi mundo la bandeja. ¿Algún lector ha sentido alguna vez como una bandeja de plastico se deshace en sus manos? Hasta ese momento yo tampoco. La bandeja se rompió por 34234234234 millones de partes distintas y tanto el vaso, como el plato, tenedor y cuchillo cayeron al suelo violentamente. Vi mi vida en Power Point y, a cada diapositiva que pasaba, me daba gracias a mi mismo de ser lo más parecido a Neo (The Matrix) a la hora de esquivar cosas.
A pesar de no llevar calzado, los infinitos trozos de cristal por el suelo, incrustados en las paredes, en el pelo y en otros sitios más que no nombraré en este escrito no me hice ningún rasguño. Sobreviví.
Más tarde me di cuenta de que la bandeja ya estaba rota y “alguien” se había dedicado a pegar los trozos con fiso transparente por atrás.
PD: #ElDelQuinto, pese al estrépito, no dió ni un golpe.